Análisis de la sentencia n. 10925 de 2024: el juicio posesorio y su relación con el juicio petitorio

La reciente ordenanza n. 10925 del 23 de abril de 2024 emitida por la Corte de Casación proporciona importantes aclaraciones sobre la relación entre el juicio posesorio y el juicio petitorio. En particular, la Corte subraya que la aceptación de una solicitud en el juicio posesorio no requiere la verificación de la legitimidad de la posesión, sino que se centra en una mera situación de hecho. Este aspecto resulta fundamental para comprender las dinámicas de las acciones en defensa de la posesión y sus consecuencias legales.

La distinción entre acciones posesorias y petitorias

En el derecho italiano, las acciones posesorias y las acciones petitorias tienen propósitos y requisitos distintos. Mientras que las acciones posesorias (art. 1168 c.c.) buscan proteger la posesión de un bien, las acciones petitorias (art. 2909 c.c.) sirven para reclamar la propiedad. La ordenanza en cuestión aclara que el fallo formado sobre una solicitud posesoria no tiene eficacia en el juicio petitorio, precisamente porque la posesión útil para usucapir requiere requisitos que no se consideran en los procedimientos posesorios.

La máxima de la Corte y su significado

Eficacia en el juicio petitorio - Inexistencia. En el juicio posesorio, la aceptación de la solicitud prescinde de la verificación de la legitimidad de la posesión, porque está destinada a dar protección a una mera situación de hecho que tiene los caracteres exteriores de la propiedad o de otro derecho real. Se deduce que el fallo formado sobre la solicitud posesoria carece de eficacia en el juicio petitorio que tiene por objeto la verificación de la adquisición del mencionado derecho por usucapión, dado que la posesión útil para usucapir debe tener requisitos que no se plantean en los juicios posesorios.

Esta máxima es de particular importancia, ya que aclara que el juicio posesorio se centra en la protección de la posesión actual, mientras que el juicio petitorio se ocupa de los derechos de propiedad. En consecuencia, una posible sentencia de aceptación en un juicio posesorio no determina automáticamente un derecho de propiedad. Este principio es esencial para evitar conflictos entre los dos tipos de acción y garantizar la correcta aplicación de la ley.

Conclusiones

La sentencia n. 10925 de 2024 representa un importante referente para la comprensión de las dinámicas entre posesión y propiedad en el derecho italiano. Las distinciones aclaradas por la Corte de Casación proporcionan herramientas útiles para los operadores del derecho, que pueden así orientar más efectivamente sus estrategias legales. Es fundamental, por lo tanto, tener clara la diferencia entre las acciones posesorias y las petitorias, especialmente en contextos de contencioso, para evitar malentendidos y garantizar una adecuada protección de los derechos reales.

Estudio Jurídico Bianucci