Cesión de empresa: análisis de la sentencia n. 8805 de 2024 y sus efectos fiscales

La sentencia n. 8805 del 3 de abril de 2024, emitida por el Tribunal de Casación, se inserta en un contexto jurídico de relevante importancia, especialmente para los operadores económicos y los profesionales del sector legal. El Tribunal ha abordado la cuestión de la cesión de empresa, analizando las condiciones necesarias para que una transferencia de bienes pueda ser calificada como tal. En particular, se ha discutido si la transferencia de algunos bienes es suficiente para considerar la operación como una verdadera cesión de empresa, con las correspondientes implicaciones fiscales.

El principio de la calificación de la cesión de empresa

El Tribunal ha establecido que, a efectos de la calificación como cesión de empresa, no es determinante la voluntad de las partes, sino que es necesario evaluar si los bienes transferidos mantienen un carácter autónomo adecuado para el ejercicio de la empresa. Esta evaluación debe llevarse a cabo a través del análisis de los elementos probatorios disponibles. En este contexto, la máxima de la sentencia reza:

“del traslado solo de algunos de los bienes que en ella se incluyen, no es decisiva la voluntad de las partes, que, por cierto, se deduce, en el caso, exclusivamente del 'nomen iuris' atribuido al acto llevado a cabo, siendo necesario verificar si, con base en los elementos probatorios disponibles, los bienes en su conjunto cedidos han mantenido o no un carácter autónomo adecuado para permitir el ejercicio de la empresa, aunque con las integraciones que el cesionario haya tenido que realizar eventualmente.”

Implicaciones fiscales de la cesión de empresa

Un aspecto crucial de la sentencia se refiere a las consecuencias fiscales de la calificación como cesión de empresa. En particular, la operación podría estar sujeta a impuesto de registro en lugar de IVA, dependiendo de la naturaleza de los bienes transferidos. El Tribunal ha confirmado la decisión impugnada, excluyendo la calificación de cesión de empresa en el caso específico, dado que los bienes y las relaciones jurídicas cedidas no tenían ninguna aptitud para el ejercicio de actividades empresariales. Esto lleva a reflexiones importantes para los empresarios: es fundamental que los bienes cedidos sean adecuados para garantizar la continuidad de la actividad económica, de lo contrario, se corre el riesgo de incurrir en problemas fiscales.

Conclusiones

La sentencia n. 8805 de 2024 representa una importante guía para la comprensión de las dinámicas relacionadas con la cesión de empresa. Aclara que no basta con la voluntad expresada por las partes para configurar una operación como tal, sino que es esencial evaluar concretamente la funcionalidad de los bienes transferidos a la actividad empresarial. Los empresarios y los profesionales del sector legal deberían, por lo tanto, prestar atención a estos aspectos para evitar problemas fiscales y garantizar la correcta gestión de sus operaciones comerciales.

Estudio Jurídico Bianucci