Quiebra impropia por operaciones dolosas: Comentario a la Sentencia n. 16111 de 2024

La reciente sentencia n. 16111 de 2024 de la Corte de Casación ofrece importantes aclaraciones sobre la configuración de la quiebra impropia por operaciones dolosas. En particular, la Corte ha establecido que, para demostrar tal figura, no es necesario probar el dolo específico, sino que es suficiente con el dolo genérico, es decir, la conciencia de las operaciones individuales y la previsibilidad del quebranto como consecuencia de las conductas antideberosas.

El contexto normativo

La ley de quiebras italiana, en particular el artículo 223, párrafo 2, letra 2, establece las bases para la configuración de la quiebra impropia. La Corte Constitucional y la jurisprudencia consolidada han contribuido a delinear el marco normativo actual. La sentencia en cuestión se inserta en un camino ya trazado por decisiones anteriores, como las n. 12945 de 2020 y n. 19101 de 2004, que han abordado la temática del dolo en relación con las operaciones dolosas.

El significado del dolo genérico

Quiebra impropia por operaciones dolosas - Elemento psicológico - Dolo genérico relativo a las operaciones individuales y previsibilidad del quebranto como consecuencia de la conducta antideberosa - Suficiencia - Causación dolosa de la quiebra - Dolo específico - Necesidad - Figura. A efectos de la configurabilidad de la quiebra impropia por operaciones dolosas no debe resultar demostrado el dolo específico dirigido a la causación de la quiebra, sino solo el dolo genérico, es decir, la conciencia y voluntad de las operaciones individuales y la previsibilidad del quebranto como consecuencia de la conducta antideberosa. (En este caso, incumplimiento sistemático y prolongado de las obligaciones fiscales y previsionales fruto de una consciente elección de gestión).

El concepto de dolo genérico se refiere a la conciencia y voluntad del imputado respecto a las operaciones realizadas, y a su prolongación en el tiempo. Esto implica que un empresario puede ser considerado responsable por la quiebra impropia incluso en ausencia de un intento directo de causar la quiebra de la empresa, siempre que se demuestre que sus acciones han contribuido a crear una situación de quebranto previsible.

Implicaciones prácticas y jurisprudenciales

Las implicaciones prácticas de esta sentencia son relevantes para todos los empresarios y profesionales del sector. Es fundamental que las decisiones de gestión estén basadas en la corrección y transparencia, evitando comportamientos que puedan generar incumplimientos fiscales o previsionales. La conciencia de tales responsabilidades es crucial para prevenir graves consecuencias legales.

En conclusión, la sentencia n. 16111 de 2024 representa un importante avance en la definición de la responsabilidad penal en caso de quiebra impropia, destacando la centralidad del dolo genérico y la necesidad de una gestión transparente de las empresas.

Estudio Jurídico Bianucci