El delito de influencia ilícita en la asamblea: análisis de la sentencia n. 26135 de 2024

La reciente sentencia n. 26135 de la Corte de Casación, depositada el 3 de julio de 2024, ofrece una importante reflexión sobre un tema crucial del derecho societario: el delito de influencia ilícita en la asamblea. Esta decisión no solo aclara los contornos de este delito, sino que también subraya la importancia de la celebración efectiva de las asambleas, en lugar de una mera simulación. Veamos, entonces, cuáles son los puntos más destacados de la sentencia y las implicaciones para los sujetos involucrados.

La cualificación jurídica del delito de influencia ilícita

Según la Corte, el delito de influencia ilícita en la asamblea es un delito de evento, concebido para proteger el correcto funcionamiento del órgano asambleario. La máxima de la sentencia afirma:

Delito de influencia ilícita en la asamblea - Delito de evento - Alteración efectiva de las mayorías asamblearias - Celebración real y no virtual de la asamblea - Necesidad - Existencia. El delito de influencia ilícita en la asamblea, que es un delito de evento, está destinado a proteger el interés en el correcto funcionamiento del órgano asambleario, de modo que los actos fraudulentos o simulados deben alterar efectivamente la formación de las mayorías asamblearias, lo que presupone que la asamblea se ha celebrado no virtualmente, sino efectivamente.

Esta afirmación pone de relieve un elemento de fundamental importancia: para la configuración del delito, es necesario que la asamblea se celebre realmente y que las posibles irregularidades tengan un impacto concreto en las decisiones tomadas. Por lo tanto, la simple alteración de la documentación o de los modos de votación, si no va acompañada de una real alteración de las mayorías, no constituye por sí misma el delito en cuestión.

Implicaciones prácticas de la sentencia

Las consecuencias prácticas de esta sentencia son múltiples y afectan tanto a los administradores como a los socios de las sociedades. Entre los puntos clave podemos destacar:

  • La necesidad de garantizar que las asambleas se celebren realmente, con actas y modos de votación que reflejen la realidad de los hechos.
  • La importancia de vigilar posibles actos fraudulentos que puedan alterar la composición de las mayorías, ya que tales comportamientos pueden tener repercusiones penales.
  • El potencial impacto de esta sentencia en la confianza de los inversores y de los socios en las decisiones asamblearias, que debe ser preservada a través de la transparencia y la legalidad.

Conclusiones

En conclusión, la sentencia n. 26135 de 2024 representa un importante avance en la protección de la regularidad de las asambleas societarias. Ella reafirma el principio según el cual solo una real alteración de las mayorías asamblearias, derivada de actos fraudulentos, puede integrar el delito de influencia ilícita en la asamblea. Esta decisión invita a todos los actores del mundo societario a reflexionar sobre la importancia de la transparencia y la corrección en las asambleas, elementos esenciales para el buen funcionamiento de las sociedades y para la confianza en el sistema empresarial.

Estudio Jurídico Bianucci